jueves, 16 de abril de 2015

CAPÍTULO TREINTA Y TRES: DECISIONES
Visitar a su tío en aquella prisión era un acto méramente burocrático que se impuso a sí mismo. ¿Compasión? ¿Un resquicio de cariño? No existía nada de eso hacia el hombre que había estado a punto de violar a Lola.
Lo odiaba con todas sus fuerzas. De hecho, no lograba recordar un instante de su vida en que no hubiera sido así. Apenas poseía grandes recuerdos sobre el hombre de mediana estatura y barriga prominente ligado a su familia materna por un bochornosos vínculo de sangre. Su madre jamás había hablado de él, y tras su internamiento en el centro, recibió como una jarra de agua helada la noticia de que su único familiar rechazaba hacerse cargo de él. Al cabo de los años comprendió que aquel pobre diablo era un alcohólico que vagaba por las calles sin un techo en el que cobijarse.
No fue la lástima lo que lo movió a hacerse cargo de aquel repugnante despojo humano, sino la certeza de que aquel ser era el único resquicio de familia que le quedaba en el mundo. Había sido un acto de puro egoísmo el mantenerlo dentro de su casa. Una coartada bajo la que cobijarse y auspiciar una buena intención dentro de los sentimientos podridos que albergaba en su interior.
Por desgracia, la decisión le había salido muy cara. A sabiendas de que su tío era una persona repulsiva y vil, lo mantuvo con su propio dinero bajo un techo en el que cobijarse. Poco le importó que sobreviviera a base de Whisky barato, y ni siquiera se preocupó por su enfermedad. Lo único que deseaba era ser el sobrino de un don nadie mientras tramaba su dulce venganza.
Hasta que la conoció a ella.
Lola era lo contrario a lo que él nunca poseyó. La bondad y la belleza de los buenos sentimientos. La familia que había perdido cuando tan solo era un niño. Con ella sentía que existía una oportunidad incluso para un tipo como él, que desde su internamiento en el centro había vivido con la certeza de que lo único que le quedaba era vengar la muerte de toda su familia.
¿Y ahora qué?
Le había hecho el amor dos veces. Fue tan maravilloso que el simple recuerdo provocaba que su corazón se hinchara de un sentimiento nuevo y desconocido. Hacía que se sintiera tremendamente bien.
Lola era un bálsamo para sus cicatrices y una esperanza para su maltrecho futuro. Como un rayo de luz que hacía florecer a las plantas moribundas y lo inundaba todo de una iluminación potente que cegaba hasta la oscuridad más tenebrosa.
¿Y qué si lo mandaba todo al infierno?
Hacía años que no encontraba algo por lo que mereciera la pena desterrar el pasado de su vida. El odio dejaba de consumirlo cuando estaba con Lola o cuando pensaba en ella.
¿Y qué si dejaba de mirar atrás?
¿Y si por una vez en su vida se daba una oportunidad a sí mismo?
¿Y si por primera vez miraba hacia el futuro? Hacia uno prometedor cargado de certezas. Con un trabajo estable y una chica que le dedicara sonrisas sinceras.
¿Y si...?
─Puede pasar. La duración de la visita está estipulada en quince minutos ─le dijo el funcionario de prisión.
─Me sobran diez ─soltó, antes de empujar la puerta y encontrarse con la mirada cenicienta de su tío.
El hombre parpadeó sorprendido de encontrarlo en aquel lugar. Tras el cristal que los separaba, colocó las manos sobre el vidrio y se echó a llorar. Si estaba arrepentido o no era algo que a Logan no le interesaba en absoluto.
─Sobrino... me alegro tanto de verte... pensé que no volverías a...
─Cállate ─lo interrumpió.
Su tío agachó la cabeza apesadumbrado.
─Esta es la última vez que tú y yo volveremos a vernos, porque deseo que te pudras en la cárcel por lo que le hiciste a Lola. Si eres capaz de pagarte un abogado o debes conformarte con uno de oficio no me interesa ─lo contempló con sincero desprecio─. De no haber sido porque estuve a punto de perderla... te juro que te habría matado con mis propias manos. Tienes suerte de que este maldito cristal te proteja de mí, pero te advierto de que si sales de la cárcel yo mismo acabaré contigo.
─¿Has venido a ofrecerme réplicas que no me interesan? Sé bien cuales son mis pecados y pagaré por ellos, sobrino.
─Tu arrepentimiento no me interesa.
─Debería... ─le lanzó una mirada suplicante─. No quiero que te conviertas en alguien como yo. Sé a que has venido...
─Ni se te ocurra decirlo en voz alta.
─Taylor...
Logan apretó los labios. Hacía años que nadie lo llamaba por su segundo nombre.
─No me llames así.
─Sé que no soy una persona ejemplar, pero créeme cuando te digo que te quiero.
Logan golpeó el cristal con el puño.
─¿Qué me quieres? ¡Estuviste a punto de matarla! ─explotó.
Su tío apretó las manos en un gesto suplicante.
─Lo siento... la rabia me consumía por dentro... yo...
─Ya te he dicho que tu arrepentimiento no me interesa.
─Jamás he poseído nada bueno que ofrecerte, sobrino. Pero nunca es tarde para darte un buen consejo. Si de verdad quieres a esa chica, no termines lo que has venido a hacer aquí. Te arruinarás la vida.
Logan suspiró. El maldito tenía razón, pero se negaba a escucharlo.
Él no comprendía todo lo que Logan había sufrido. Los años de reclusión. Las palizas en el centro. Los abusos físicos. El miedo bajo las sábanas. El frío y la oscuridad. La muerte y la destrucción.
¿Iba a renunciar a lo que había planeado durante años? ¿Y todo por qué? ¿Por una chica?
─Díme donde has guardado la puñetera carta ─le ordenó, perdiendo la paciencia.
Su tío le dedicó una mirada retadora.
─No.
Logan se masajeó la barbilla, a punto de perder los nervios.
─¿No? ─le advirtió con peligrosa calma─. Ahí dentro puedo convertir tu vida en un jodido infierno. Tengo los contactos suficientes, imbécil.
─Me trae sin cuidado ─pese a ello, la voz de su tío sonó temblorosa.
─¿No crees que el cargo de conciencia llega con demasiado tiempo de retraso?
El hombre se encogió de hombros.
─He sido un borracho, una mala persona, he golpeado a una chica y he estado a punto de abusar de ella. Puedes odiarme, pero no voy a permitir que arruines tu vida por algo que ya carece de sentido. Piensa en tu madre...
─¡No te atrevas a nombrarla! ─le gritó encolerizado.
El funcionario de prisión abrió la puerta y lo llamó, pese a que Logan se encontraba demasiado alterado para prestarle atención.
─Ya han transcurrido los quince minutos.
Pese a que lo escuchó, Logan clavó la mirada en su tío.
─Será mejor que te vayas, sobrino.
Logan lo señaló con un dedo.
─Esto no va a quedar así.

Tras aquella reunión que lo había dejado con los nervios alterados y la conciencia de que debía tomar una decisión porque se le acababa el tiempo, condujo hacia el instituto de Lola.
Había transcurrido más de una semana desde la última vez que se vieron en la habitación del hospital. Recluída en su casa y bajo la atenta mirada de su madre, Logan no había podido hacerle una miserable visita.
Pero algo extraño se apoderó de él cuando la vio salir del instituto con su habitual sonrisa. No se bajó de la moto como tenía previsto hacer, sino que la observó desde la distancia sin que ella se percatara de su presencia.
De repente, Lola oteó el horizonte como si lo estuviera buscando. Logan se tensó, giró el manillar y se largó de allí a toda prisa con la intención de rehuirla. Condujo hacia la casa en la que vivía el hombre que había destruido su vida.
¿Seguir adelante o continuar con sus planes?
La sonrisa de Lola acudía a su mente mientras sorteaba el tráfico y aceleraba en cada curva.
¿Dejas atrás el pasado o jugárselo todo a una carta?
Entre vivir o morir, la conciencia de que el final estaba muy cerca le martilleaba el cerebro.
¿Qué elegiría cuando el asesino de su familia regresara a aquella casa?
¿A Lola o la venganza que llevaba planeando desde hacía años?


CAPÍTULO TREINTA Y CUATRO: CONTRADICCIÓN.

Lola notaba la mirada clavada de Álvaro sobre su nuca. Era su segundo día de clase, pero tras aquella discusión mantenida en el hospital no habían vuelto a dirigirse la palabra. La cabeza le daba vueltas porque estaba hecha un lío.
Hacía más de una semana que ella y Logan no se veían, creía que debía ofrecerle una explicación a Álvaro pese que sabía que no había mucho que decir, y para colmo, algo le decía que las cosas no iban del todo bien.
¿Dónde demonios estaba Logan? ¿Acaso su relación siempre iba a transcurrir así? ¿Con él desapareciendo cuando le viniera en gana sin ofrecerle una explicación?
No quería parecer una histérica, pero se sentía verdaderamente perdida. Asustada... aterrada...
¡Le había ofrecido su virginidad!
¿Y si él se largaba tras aquello?
No, Logan no es así. Lo que compartimos fue... especial. Solo necesita tiempo para contarme todo lo que oculta, sentenció con la necesidad de tranquilizarse a sí misma.
Al finalizar la clase, todos los alumnos salieron en tropel como si un minuto más en el centro pudiera acarrearles consecuencias nefastas. Lola estaba tan ensimismada en sus pensamientos que metió las pertenencias en la mochila con más parsimonia que de costumbre.
─Lola, te estoy esperando ─la apremió Álvaro.
Ella alzó la cabeza y lo contempló sin entender.
─Perdona, ¿Qué me he perdido?
Él carraspeó incómodo.
─Tu madre me ha pedido que te lleve a casa. Hoy no puede recogerte y no quiere que cargues con peso tras lo sucedido...
Lola puso los ojos en blanco.
─Me encuentro perfectamente, y de hecho ambos sabemos la razón verdadera por la que mi madre no quiere que me vaya a casa sola.
A pesar de la mirada irritada que le dedicó, le arrebató la mochila con delicadeza y se la colgó al hombro. La acompañó hacia la salida colocándole una mano en la espalda, y Lola se tensó ante el contacto inesperado.
En el vehículo, él la miró de reojo mientras ponía el coche en marcha. Lola se sintió más incómoda que de costumbre en su compañía, por lo que decidió cortar su silencio de improviso.
─No es necesario que digas nada. Nos hemos estado evitando y esto no tiene sentido.
De repente, él detuvo el coche en mitad de la carretera, dejándola anonada.
─Eres tú la que has estado evitándome. Yo solo he aceptado las circunstancias ─dijo con voz grave.
─Las circunstancias... ─murmuró rabiosa.
─Lola, no sé qué es lo que quieres de mí. Haga lo que haga nunca cumplo tus expectativas.
Cerró los ojos y giró la cabeza en dirección hacia la ventanilla.
─Lola...
─Me he acostado con Logan.
Aquella confesión los dejó helados a ambos. A Lola porque no esperaba sincerarse con él, y a Álvaro con dos palmos de narices y la sangre hirviendo. Apretó las manos entorno al volante y sintió que los celos y la ira lo carcomían por dentro.
¿Su dulce Lola en los brazos de aquel niñato?
Lola... no podía ser. Que alguien lo despertara de aquella pesadilla porque quería morirse.
─Creo que no te he escuchado bien ─dijo, con la voz estrangulada por la emoción.
─Me has escuchado perfectamente ─replicó ella con un hilillo de voz.
Lola suspiró y dejó escapar un temblor incesante que se apoderó de su cuerpo. Entonces, Álvaro salió del coche hecho una furia y pateó el neumático con rabia.
─¡Joder, joder! ─bramó, sintiendo como las lágrimas escapan de sus ojos.
Era la primera vez desde hacía años que conseguía llorar. Lola lo contempló asustada. Salió del coche y le colocó una mano el la espalda, pero él se revolvió furioso y le apretó las muñecas.
─Me haces daño...
─Lola... ─la apretó contra sí al borde de la desesperación─. Me da igual... me da exactamente igual...
Ella trató de separase de él, demasiado conmocionada para analizar lo que estaba sucediendo.
─¡Pero qué dices!
─¡Qué nunca he dejado de quererte! ─sostuvo su mano y la apoyó contra su pecho─. Que no he dejado de hacerlo ni un maldito segundo.
Ella retiró la mano y dio un paso hacia atrás.
¿Por qué tenía que suceder aquello en el momento más contradictorio de su vida? ¿Justo cuando anhelaba escuchar aquellas palabras, necesitaba a Logan pero no lol encontraba por ninguna parte?
Ella retrocedió con paso renqueante. Álvaro la contempló sofocado.

─Tengo que irme...
La agarró del brazo para detenerla y se pasó la mano por el pelo, visiblemente nervioso.
─Espérate, maldita sea. Espérate... mírame a los ojos y dime que ya no sientes nada por mí.
Lola agachó la cabeza y rehuyó su mirada.
─¡Qué me lo digas, joder!

¡LO CONFIESO, NERVIOS A FLOR DE PIEL! ¿Y VOSOTRAS? =0

6 comentarios:

  1. Esto es la locura Chloe y ahora.... que va hacer Lola dios esto no pinta nada bien . Logan ando resolviendo su pasado para vivir por fin y con Lola y el loco de Alvaro sale con esa bomba dios que intenso esta todo!!!!!!!!!!!!!!!

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  2. Espero con ansias el próximo capítulo ....

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  3. Buenoo alvaritooo 😠😠😠 k se creia k iba a estar lola ahi pa cuando el.quisiera agg me pone mala.
    Y mi.logan espero que se decida x vengarse y se vaya a buscar a lola y se fugen en la moto juntos y vivan felices ....... jajaja

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  4. pero que momentazo pobre alvaro, y donde rayos esta logan!!!! vuelve hombre no vaya ser que te la confundan mas a tu lola. esta historia es muy emocionante Chloe siempre me dejas con sabor a mas

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