jueves, 8 de enero de 2015

CAPÍTULO DIEZ. CARTAS CON SABOR A LIMA

CAPÍTULO DIEZ: INTERMITENCIA

Sintió los labios suaves y cálidos sobre los suyos, la lengua de él abriéndose paso dentro de su boca, las manos grandes apretando sus nalgas contra el bulto endurecido de la entrepierna. Lola creyó que estaba soñando hasta que Álvaro pronunció su nombre como un quejido grave y doloroso que escapó de su garganta. Fue entonces cuando sus manos cobraron vida propia.
Se aferró a los antebrazos masculinos, acarició la piel dura poblada de un vello oscuro y lo atrajo hacia sí porque no quería que él escapara de aquel beso que la estaba consumiendo. La consumía y quería más..., justo la ambivalencia de sensaciones que le apretaba el estómago al estar junto a él. Porque se sentía pequeña y poderosa a la vez, como si tuviera miedo de perder lo que no poseía pero creía suyo por derecho propio.
Lo demostraba aquel beso..., aquella caricia casi sagrada que insinuaba un hambre carnal que no la asustó. Todo lo contrario, avivó unas manos que recorrieron el cuerpo del hombre como si ya lo conociera de antes.
Sí, había soñado con él. Lo había espiado las veces suficientes como para recordar cada centímetro de su anatomía, excepto aquel bulto que se apretaba contra la curva de su estómago hasta hacerla aflorar gemidos de puro placer.
No pudo evitar comparar aquel beso con los que Logan le había dado. Álvaro se mostraba rudo, exigente y con una necesidad alarmante, mientras que Logan la besaba con una dulzura inusitada para un tipo que se mostraba esquivo e inaccesible.
Logan le daba miedo porque tenía la impresión de que podía hacer que ella deseara ir un paso más...; con Álvaro le daba igual porque siempre lo había deseado.
Ni siquiera se percató de que él la arrastró hacia el sofá y echó su peso sobre el de ella. Las manos de Álvaro le levantaron la camiseta para recorrer su estómago hasta que el pulso se le aceleró. Aquella tentación de besos se estaba convirtiendo en algo más peligroso para lo que no supo si estaba preparada.
Pero Álvaro parecía enloquecido...
─Lola... ─volvió a capturar su boca y soltó un gruñido cuando atrapó su cabello para echar la cabeza hacia atrás y lamer la piel de su garganta─. Maldita sea, mira lo que me estás haciendo.
Y ella lo miró.
Contempló a un hombre fuera de sí que se abrazaba a su cuerpo con desesperación, como si estuviera pidiendo clemencia para aferrarse a un punto estable que no lo dejara caer. Que lo liberara del tormento que lo oprimía.
Le asustó la vulnerabilidad que advirtió en aquel hombre tan seguro de sí mismo que siempre se mostraba circunspecto y controlado, por lo que le acarició el cabello y susurró su nombre con cautela.
─Álvaro..., ¿Te encuentras bien? ─musitó.
Él levantó la barbilla para contemplarla con una expresión enloquecida. Apretó sus manos contra el hueso de la cadera femenina, soltó un gruñido y se levantó del sofá con la inequívoca intención de separarse de ella.
No le pasó desapercibida aquella necesidad de poner distancia entre ambos, por lo que fue incapaz de sentirse dolida ni de experimentar la humillación que debería haberla corroído al estar tirada sobre aquel sofá con el cabello revuelto y la ropa arrugada. Por el contrario, sintió compasión por aquel hombre que parecía estar enfrentándose a una guerra de voluntades.
─No, no me encuentro bien. Acabo de excederme con una alumna ─espetó.
Se pasó la mano por el cabello oscuro y a ella no le pasó desapercibida la mirada de reojo que Álvaro le echó a la fotografía de la misma mujer que había sobre el escritorio de su despacho. En la estancia, el marco con la imagen estaba dispuesto sobre una mesa alta desde la que podía observarse desde cualquier punto de la estancia.
Algo aprisionó su estómago al comprender que aquella mujer era la razón por la que Álvaro no mandaba al infierno las estúpidas convicciones y hacía con ella lo que estaba deseando hacer.
─¿Quién es? ─le preguntó sin ambages.
Álvaro le dirigió una mirada enfurecida.
─No es de tu incumbencia.
─Lo es si vuelves a besarme de esa manera ─respondió con tranquilidad.
Él tensó la espalda, hasta que de los antebrazos resurgieron venas azuladas que demostraban lo fuera de sí que estaba. Lola supo que él estaba a punto de explotar, pero no se encontraba dispuesta a marcharse para dejar a medias algo que él mismo había iniciado.
─Besarte ha sido un error que no volveré a repetir.
La brutalidad de su confesión le laceró el orgullo. No obstante, se irguió para responderle porque sabía que él se sentía tan impotente por haberse dejado llevar que diría lo que fuera para quitársela de encima.
Aunque dolía.
─Me ha parecido que lo disfrutabas tanto como yo ─le dijo, y no le importó dejarse a sí misma en evidencia. Observó que él suavizaba la expresión para contemplarla con un gesto implorante, por lo que continuó─: yo... no soy de piedra.
─Yo tampoco ─gruñó. Ladeó la cabeza para mirarla a la cara─. Ya te has dado cuenta.
─Quiero decir... que no puedes esperar que al besarme me quede como si nada. Para mí ha sucedido, y lo estaba deseando. ¡Mírame! ─le exigió furiosa, al percatarse de que él esquivaba su mirada─. Lo estaba deseando, ¿Me has oído?
─Cállate Lola ─le ordenó, o se lo suplicó. Ella no estuvo segura.
─No me da la gana ─cruzó la estancia en varios pasos rápidos para plantarle cara. Sin vacilar, le dijo aquello que estaba deseando soltarle─. Me gustas muchísimo y lo sabes, pero algún día cambiará. Puede que entonces sea demasiado tarde para ti. Ojalá no sintiera lo que siento, porque entonces... ─apretó los labios y sitió ganas de llorar.
Él aproximó una mano para acariciarle la mejilla, pero la dejó caer a medio camino, arrepentido por su gesto de debilidad.
─Te gusto porque soy mayor, o alguna de esas estupideces que se os meten en la cabeza a las chiquillas de tu edad ─le soltó, con una sonrisa torcida.
Lola dejó aflorar una mueca de dolor. Él no tenía derecho a jugar de aquella manera con sus sentimientos, a juzgarla...
─Será mejor que me vaya ─resopló. Se metió las manos en los bolsillos, y él no hizo nada por detenerla.
─Sí, será lo mejor.
La rabia con la que lo miró provocó que Álvaro tensara la expresión.
─No tenías ningún derecho a besarme ─le recriminó, al borde del llanto.
─Lo sé.
─¡No, no lo sabes! ─explotó enfurecida─. No tenías ningún derecho a darme un beso que para mí significaba demasiado.
Álvaro tragó con dificultad, y la nuez de su garganta le aprisionó la tráquea. Jamás la había visto tan desatada, y la sinceridad con la que habló de sus sentimientos fue algo para lo que no estaba preparado.
─Imbécil... ─lo insultó con los dientes apretados antes de marchar.
Ella se largó con paso apresurado y dos lágrimas rabiosas que se limpió con el puño de la camiseta antes de salir de aquella casa y cerrar de un portazo. Quería ir hacia su casa para encerrarse dentro de su habitación y odiarse a sí misma por ser tan tonta, pero por el contrario, en cuanto atisbó el diario tirado encima de la cama, lo recogió para meterlo dentro de una mochila y salir pitando.
Se dejó llevar hasta aquel acantilado en el que había estado con Logan. No supo por qué, pero en cuanto el vendaval de aire azotó sus mejillas y le desordenó el cabello se sintió mucho mejor. Liberada, pudo llorar sin la exigencia de responder a las preguntas de la gente.
El aire de Cádiz era reparador, desataba lo que guardaba dentro y la hacía sentir ella misma, sin tener que fingir ante los demás que todo estaba bien cuando en realidad se sentía perdida y sin rumbo.
¿Qué estaba haciendo con su vida? ¿Por qué permitía que Álvaro hiciera con ella lo que le venía en gana?
Abrió una hoja en blanco de aquel diario y comenzó a escribir sentimientos que salieron disparados sin medir las consecuencias. Nadie leería jamás aquel cuaderno cargado de secretos inconfesables, así que podía explayarse sin miedo a ser juzgada.
Escribió acerca de un profesor de literatura que la volvía loca y sobre un chico del que tenía la certeza de no saber nada. Narró su preocupación por una vocación que no llegaba, su frustración en el instituto y el temor a no cumplir con las expectativas de sus padres. Lo escribió todo, y al hacerlo, se sintió tan bien que se tumbó boca arriba para contemplar el cielo limpio que se fusionaba con el mar.
La espuma del mar rompía contra unas rocas afiladas que sobresalían de la arena dorada, y el tímido sol de invierno bañaba la arena con un reflejo dorado que se difuminaba con el ocaso.
Lola se sentó con las piernas sobresaliendo por el borde de aquel precipicio rocoso y contempló la puesta de sol. Sobre el cielo anaranjado resplandecía un esfera dorada que se ocultaba entre nubarrones densos de un gris plomizo que avecinaba tormenta. El sol se ocultaba a mitad de un mar turquesa que resplandecía bajo los últimos rayos de un sol que superponía el cielo de tonos anaranjados, azules y violáceos.
Lola capturó aquella imagen en su memoria hasta que la esfera desapareció del horizonte y un cielo llameante permitió atisbar las primeras estrellas de un horizonte eclipsado por la magia de aquel lugar que Logan había descubierto para ella.
Escribió en su diario una última frase de despedida.
¿Dónde está Logan ahora que tanto lo necesito? Quiero apretar su mano y saltar porque a mí me falta valor.

***
Logan Taylor observó a la persona que se apagaba sobre aquella cama de hospital. Hacía años que se había convertido en alguien consumida por las cicatrices de las heridas que otros le habían infligido.
Él sabía que aquel momento llegaría, y de hecho, se extrañaba de que aquella mujer no hubiera sucumbido a la muerte años atrás, cuando él era un niño desprotegido que se vio obligado a cuidar de sí mismo. Ni siquiera el hecho de haber crecido para pagar los cuidados médicos que ella requería la había librado del aciago destino que la crueldad de otros le tenía preparada.
Apretó la mano blanda y cuarteada entre la suya. La mujer de cabellos blancos como el algodón agradeció el gesto y quiso curvar los labios en una sonrisa que se desvaneció en una boca cuarteada por las grietas.
Antaño, cuando él había sido un niño como los otros niños, aquella mujer fue una belleza de cabello dorado como la arena de Cádiz, poblado de algunas mechas castañas que le conferían el aspecto de una mujer de belleza sana en la que era imposible no fijarse.
La mano de la médica que se encargaba de la mujer se colocó sobre su hombro, por lo que Logan se tensó ante el inesperado contacto.
─Su vida se está consumiendo, y es cuestión de tiempo que su energía se agote. Pero podemos aliviar su sufrimiento desconectándola del aparato que la mantiene con vida.
Sintió que aquella ira fría le consumía las entrañas. Le dedicó a la médica una mirada que la hizo apartar la mano que los conectaba.
─Su madre está sufriendo ─lo hizo entender.
Pero él lo sabía, a pesar de que solo requería un instante para despedirse de ella. La médica asintió, salió de la habitación y cerró la puerta con cuidado de no provocar ningún ruido.
Entonces, Logan cogió las manos de aquella mujer entre las suyas y se las llevó a los labios para depositar un beso que la piel fría ni siquiera sintió.
─Mamá... ─le acarició el cabello y se tragó el sollozo que le atenazaba la garganta─. Te prometo que encontraré al hombre que nos lo arrebató todo.
La mujer le dedicó una mirada vacía, pero rozó las manos de él como si comprendiera lo que él le estaba diciendo. Logan cerró los ojos, inspiró y besó la frente helada de la única persona que le quedaba en el mundo. Sintió que la respiración débil de su madre se agotaba, por lo que supo que no sería necesario llamar a la doctora.
Su madre murió en sus brazos mientras la rabia lo consumía por todos aquellos años que les habían sido arrebatados. Aquella mujer era su única familia, por lo que Logan Taylor tenía que volver a España para vengar no solo su muerte, sino también la de aquellas personas a las que tanto había amado y ya no estaban a su lado.

Estaba solo, y supo que, con sus intenciones, sería mejor así.

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El lunes más!!!!





33 comentarios:

  1. Pobre Logan :( Quiero saber su historia...
    Y Álvaro ay,ay pollito, que vamos a hacer con él y quién es esa mujer ¿?
    Y Lola echa un lío, Logan va dejándole huella.
    Que ganas de más :) Genial guapa, ya sabes que me encantan tus historias y tu forma de escribir.
    Un besote

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    1. muchas gracias ana!
      Esa mujer fue importante en el pasado de Álvaro... no digo más jejejeje
      Logan ya va dejando huella en Lola... y está hecha un lío

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  2. Yo tmb kiero saber cual es la historia de logan algo a tenido qe pasarle al pobre :-( y a alvaro croe que si soy yo lola le doy un guantazo que da una vuelta al mundo sin boleto jajjaa
    me tienes enganxada ahora a esperar al lunes :-( no habrá capítulo sorpresa antes ??? Jaajjaa es qe no veas que angustia :-) lo e leído en el móvil para no encenser el ipad jajaja

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    1. jajajajajjaja el lunes más
      gracias por leerme
      besossss

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  3. Álvaro me tiene frita!!! Pobre lola. Esperando más.gracias

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  4. hayyyy que bueno esta esto....gracias por tanta maravilla, la hisotira de Logan me tiene intrigada y mas aun Alvaro, porke tan cuadrado!!!. La va a perder

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    1. tienen sus motivos jeje habrá que descubrirlos poco a poco
      besos!

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  5. Esque este alvaro me pone un poquito emferma. Y mi logan pobre k vuelva rapido que lola y yo le esperamos jijijkjk

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    1. jajajajaja ya para el siguiente capítulo aparece logan jeje

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  6. Este ALvaro no tiene perdón de Dios ayyyyy que hombre, y Logan va saliendo su cara oculta van a necesitarse mucho el y Lola veremos como sigueeee

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    1. Logan y Lola van a necesitarse mucho... pero habrá que ver cómo continúa la historia :)

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  7. Cuantos capitulos tendrá esta historia?? Me muero por saber con quién terminará lolaa,ojala que sea con Alvaro

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    1. No lo sé, pero seguro que al menos 30 o muchos más
      esto solo ha empezado :)

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  8. Pues a mi me encanta Alvaro,y Logan ,jajaja,esta cada capitulo mejor

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  9. Holaaa!! Me a encantado el capitulo cada dia te superas mas hija , ayy madre que hago con Alvaro me lo como o lo mato? con lo bien que iba al final lo estropea , ahora que se habia lanzado.
    Pobre Logan , que penita me da.
    Si yo fuera Lola me quedaba con los dos jajaja.
    Besotes!!!

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  10. holaaaaa... alvaro me vuelve loca...y creo q a la pobre de lola tambien..aaaaaaaaa.. espero con ansias la continuacion...una pregunta..q paso con el capitulo 9? xq yo no puedo leerlo..noooooooo

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    1. el capítulo 9 lo tienes en el blog. debajo de este tiene que salirte

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  11. Guao Chloe un capitulo revelador!!!!!!!!!! pobre Logan ahora esta mas decidido con la venganza y Lola no se merecía ese trato de Alvaro se paso. me quede con mas de la historia sera hasta el Lunes besos bella

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    1. sí, este capítulo ha sido revelador... pero vendran mas verdades :)

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  12. Esto esta cada vez mas emocionante... bueno a esperar el siguiente capitulo.

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  13. Que me gusta....besa a Alvaro pero desea estar con Logan uyuyuyuyyyy!!!!...por donde saldrá esto...me encanta...deseando leer el siguiente...

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  14. Maravillosa, historia cada vez más emocionante!!!! Gracias ahora esperar hasta el lunes

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  15. Que buena pinta tiene se ve que es ahora cuando va empezar todo tanto Logan como Alvaro nos ocultan cosas que se ve que haran la historia muy emocionante . Gracias Chloe

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  16. Me tienes enganchadísima! Es la primera vez que sigo una novela por un blog y esto va a acabar conmigo, jeje.

    Un beso!

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    1. me alegro de ser la primera :)
      el lunes más
      besosss

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  17. Que ganas de leer el siguiente capitulo ¿pero cuantos hay? jajaja esto se parece a las telenovelas que te enganchas y quieres massss jajjajajja

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